Estación Ambiental Madrevieja, propuesta de un nuevo modelo de conservación

arroyo Madre Vieja

El centro de investigación Estación Ambiental Madrevieja (EAM), recientemente ha cumplido su décimo aniversario y nace como idea en el año 2008, cuando Cepsa, buscaba proyectos que favoreciesen la biodiversidad en la Comarca del Campo de Gibraltar, y la empresa Ornitour propone un proyecto de mejoras ambientales en una finca propiedad de la Compañía, con líneas de investigación, así como su divulgación. De este modo en el año 2009, con la financiación de la actual Fundación Cepsa, comienza la andadura de la Estación Ambiental Madrevieja.

Este proyecto comienza a dar resultados favorables antes de lo esperado, lo que sorprende a los técnicos responsables de las dos empresas y hace plantearse centrar sus esfuerzos en desarrollar trabajos con un calado ambiental más profundo, rompiendo estereotipos, con un nuevo modelo de la conservación de la naturaleza, pues se parte de un espacio natural no protegido, catalogado como suelo industrial y propiedad de la Compañía. Además, la Estación Ambiental Madrevieja es un área antropizada, flanqueada por industrias, carretera y autovía, tendidos eléctricos y el arroyo denominado Madre Vieja del cual recibe su nombre. En definitiva, se trata de una parcela de 20 Ha inicialmente sin interés ambiental aparente y que en la actualidad cuenta con dos de los hábitats más importantes del área de la Bahía de Algeciras, como son el acebuchal y los humedales de agua dulce, que se habían perdido, y ahora se han recuperado nuevamente.

Esta “isla de biodiversidad”, para las cerca de 1.000 especies inventariadas de fauna y flora, y en la que hay que destacar que, siendo un lugar relativamente pequeño y con la ubicación mencionada, están representadas un gran número de especies de la provincia de Cádiz, como es el caso de los anfibios y reptiles, al 90% y 50% respectivamente, mientras que en el caso de los mamíferos son el 67% de las especies potenciales, en la que destacan la presencia de todos los carnívoros (siete especies), con reproducción constatada por el momento, de la nutria, zorro y meloncillo. En lo que respecta a las aves, grupo del que se hacen muestreos quincenales desde los inicios del proyecto, se ha incrementado el número de especies, partiendo de 75 durante los dos primeros años, hasta llegar a las 148 especies observadas hasta el momento, fruto de las mejoras ambientales y madurez de estos hábitats, principalmente en los humedales y áreas forestales.

Con todo lo expuesto, queremos resaltar que en conservación hay que ser constante, pues esta idea o concepto de desarrollar un proyecto de este tipo, se inició, cuando nació la empresa Ornitour en el año 1994, y ahora es una realidad 25 años después.

De este modo, cualquier zona natural que se encuentre ubicada en parcelas propiedad de industrias, ayuntamientos u otro tipo de entidades, incluso de particulares, con poco esfuerzo pueden originar un archipiélago de “áreas de biodiversidad en zonas muy antropizadas, que aportarían a los ciudadanos, mayor calidad ambiental.

Autores: David Ríos Esteban y David Barros Cardona

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